La música tiene el poder único de tocar las fibras más sensibles del alma y elevarnos hacia lo divino. En nuestra comunidad, el Ministerio de Coros no es simplemente un grupo de personas que cantan; son hombres y mujeres llamados a ser animadores de la oración comunitaria a través del arte de la música litúrgica.
Es un servicio eclesial compuesto por músicos, cantores y salmistas que ponen sus talentos al servicio de la liturgia. Su función principal es ayudar a que la asamblea participe de manera activa, consciente y devota en las celebraciones, convirtiendo la voz del pueblo en una sola melodía dirigida al Padre.
El propósito del coro va mucho más allá de la estética musical. Sus objetivos fundamentales son:
Glorificar a Dios: La música litúrgica busca dar honor a Dios con la mayor belleza posible, reflejando la grandeza del misterio que celebramos.
Santificar a los Fieles: El canto ayuda a que los textos bíblicos y las oraciones penetren más profundamente en el corazón de quienes participan en la Misa.
Unificar a la Asamblea: Cuando cantamos juntos, dejamos de ser individuos aislados para convertirnos en un solo cuerpo, el Cuerpo de Cristo, unido en una sola voz.
Enfatizar la Palabra: La música subraya los momentos más importantes de la liturgia (como el Aleluya o el Santo), dándoles el relieve espiritual que merecen.
Servir en el coro es un llamado al servicio y a la humildad. Buscamos personas que tengan:
Corazón de Servidor: Entender que el protagonista es Jesús, no el músico. El coro no da un concierto, guía una oración.
Aptitud y Compromiso: Disponibilidad para ensayos y una formación constante, tanto técnica (canto e instrumentos) como espiritual y litúrgica.
Vida de Fe: Un cantor debe vivir lo que canta, siendo testimonio de alegría cristiana dentro y fuera del templo.
"Que el canto no sea solo un sonido de la voz, sino un grito del corazón y una melodía de la vida."
SI TIENES INTERES EN INTEGRARTE O FORMAR UN GRUPO ACERCATE A LOS COROS EXISTENTES PARA MAS INFORMACION AL RESPECTO.